El juez Sánchez Sarmiento procesó por administración fraudulenta a Hernán Boveri como autor material y a Delfina Lanusse como partícipe secundaria en el Hospital Italiano, con penas de 1 mes a 6 años de prisión sin preventiva. Los implicados robaron medicamentos como propofol y fentanilo desde 2023 hasta febrero para uso recreativo.
Se conecta el caso con la muerte del enfermero Alejandro Salazar el 20 de febrero. Lanusse y Chantal Leclerc, también implicada en robo en el Hospital Rivadavia, estuvieron en el departamento de Salazar tras su fallecimiento, manipulando una tablet y celular posiblemente suyos, según cámaras y testimonio de la hermana.
Ambas formaban una red que organizaba fiestas llamadas "propofes" o "viajes controlados", donde inyectaban estas sustancias endovenosas por mil a dos mil dólares por persona. Habían allanamientos en casa de Leclerc, secuestrando dispositivos, y se investiga si solo estos hospitales o una red mayor con 12 droguerías.
Los conductores destacan el perfil social alto de las acusadas, egresadas de la Austral, de clase media alta, pero las califican de "chorras" y "engendros" que usaban sus conexiones para robar con impunidad en hospitales públicos y privados mientras atendían pacientes.
Esto evidencia que el robo de drogas no es exclusivo de bajos recursos, sino que ocurre en las mejores familias.