La Policía allanó la vivienda de Chantal Leclerc, conocida como Tati, en el barrio cerrado Santa Bárbara de General Pacheco y secuestró un celular y un iPad que serán peritados por la DATIP para cotejarlos con el teléfono de Alejandro Salazar, el anestesiólogo hallado muerto en Palermo.
Según declaró la hermana Julieta Salazar, Leclerc manipuló el celular de su hermano en la escena de la muerte, posiblemente borrando el último contacto registrado a las 22:07 del 19 de febrero, que habría sido con ella. La Justicia investiga si Leclerc borró evidencias de un encuentro frustrado y por qué llegó antes que la familia, junto con Delfina Lanusse y dos médicos en ambulancia.
En la escena no hallaron fentanilo sino Midazolam, y la familia rechaza la hipótesis de suicidio o vínculos narco. Sospechan que Lanusse se llevó una tablet negra no suya al salir, visible en cámaras pero no al ingresar, pese a que ya tenían secuestrada otra suya. La escena mostraba a Salazar con una vía y bomba de infusión, considerada dantesca.
El SAME llegó a las 17:05 del 20 de febrero por una "persona descompensada", pero ¿quién llamó? Investigadores rastrean apps de movilidad, delivery y citas, y un posible hombre misterioso en las últimas horas. Esto enlaza con el escándalo propofol-fentanilo de HBL Pharma, cuyas ampollas adulteradas causaron 100 muertes y aparecieron en casa de Eduardo Betancourt post-retiro oficial.
La familia insiste en esclarecer la muerte, aliada con anestesiólogos, mientras la Justicia ve indicios de encubrimiento por manipulación de la escena.