Felipe Núñez, funcionario y director de banco, defendió que él y otros como Furiase tomaron créditos hipotecarios en el Banco Nación a la tasa más competitiva del 4,5% anual hasta el 90% del valor, sin subsidios especiales, argumentando que son clientes habituales y que solo representan el 0,2% de los 27.000 créditos otorgados.
Panelistas criticaron la defensa como "trucha", señalando que laburantes comunes no califican para créditos de 100 mil dólares o más pese a sueldos altos, mientras funcionarios acceden fácilmente a tasas subsidiadas para empleados públicos, priorizando a políticos transitorios sobre el sector privado.
Se cuestiona si directores de bancos pueden solicitar estos créditos y si hubo favoritismo, ya que el Nación ofrece condiciones preferenciales no disponibles en privados. Ejemplo de Isabel Verde, quien obtuvo crédito pese a salario embargado, rechazado en banco privado.