Funcionarios del gobierno de Javier Milei, como Federico Matías Furiase y Felipe Núñez, accedieron a créditos hipotecarios millonarios en el Banco Nación por hasta 350 mil dólares, pese a planes previos de privatizar el banco y críticas pasadas contra él como "cueva de políticos".
Panelistas destacan la contradicción: antes lo tildaban de "reporonga" para salvar inviables, pero ahora lo usan para segundas o terceras viviendas en countries, beneficiándose de tasas competitivas mientras clase media es rechazada. Furiase admite ser para segunda vivienda a tasa más alta y defiende que no viola ley ni mató a nadie.
Se muestran spots irónicos del banco promoviendo créditos como "justicia social" y movilidad, pero critican favoritismo a jóvenes sin trayectoria como sobrino de Menem con 4 millones de pesos. Gobierno duplicó créditos a familias, pero menos del 0.2% fue a funcionarios.
Debate califica esto como robo moral y quiebre de valores libertarios, contrastando con inseguridad en Mar del Plata y planes de cierre del banco en la ley ómnibus.