El conductor critica duramente al gobierno de Javier Milei, comparándolo con el nazismo de Hitler por fomentar la inmoralidad y acostumbrar a la gente a vivir en ella, mientras los jubilados pasan hambre y los privilegiados compran propiedades con créditos espurios.
Señala que los votantes no eligieron eso, sino sacar al país del pozo, pero el gobierno lo hunde más en un pozo de inmoralidad. Acusa al presidente de haber declarado la guerra a Irán, rompiendo el valor de paz que tenía Argentina post-Malvinas.
Apoya a la comunidad judía e Israel por el ataque del 7 de octubre, pero repudia las declaraciones del líder israelí de borrar una cultura milenaria a medianoche, llamándolo loco, inculto y sinvergüenza motivado por el petróleo.
Advierte que los extremos se unen y que los dictadores son creados por el pueblo que los apoya, vinculándolo a autoritarismos actuales.