El informe revela que el jefe de gabinete Manuel Adorni realizó tres operaciones inmobiliarias en dos años, incluyendo la compra de un departamento en Caballito donde pidió un préstamo a dos jubiladas vendedoras porque no le alcanzaba la plata. Las ancianas niegan conocerlo cuando las consulta un periodista.
La escribana involucrada, de apellido Lechevenco, visitó la Casa Rosada múltiples veces en horarios extraños, como el 27 de mayo de 2025 desde las 10:30 hasta las 21 horas, y se niega a entregar su celular a la policía argumentando que lo dejó en el auto. Adorni evade explicaciones sobre su vida privada y sus finanzas.
Gerardo Romano, Carolina Papaleo y Juan Di Natale debaten el caso: la escribana parece ingenua pero evasiva, las operaciones son turbias y no aclaran el origen de los 30 mil dólares. Critican la falta de mecanismos institucionales para investigar antijuridicidades.
El escándalo genera burlas generalizadas y cierra la grieta mediática, con llamados a que Adorni explique de dónde saca la plata. Mencionan su viaje a Punta del Este y posibles vínculos rusos en el apellido de la escribana.