La escribana Adriana Nechevenco negó que existiera un préstamo de dinero en la operación inmobiliaria de Manuel Adorni, aclarando que se trató de una compra-venta con hipoteca por saldo de precio a favor de las vendedoras, dos señoras que habían vendido un departamento por 230 mil dólares.
Nechevenco evitó detalles sobre si las vendedoras eran jubiladas y remitió todo al juzgado, insistiendo en que no hubo préstamo efectivo. Adorni, portavoz presidencial, enfrenta cuestionamientos por operaciones inmobiliarias desde que asumió en el gobierno.
La escribana Valeria Goldman explicó que los escribanos deben verificar el origen de fondos ante montos altos, especialmente para personas políticamente expuestas como Adorni, sus familiares y jueces. Incumplir normas UIF deriva en procesos judiciales y sanciones del Colegio de Escribanos solo tras condena.
Goldman opinó que Nechevenco pareció sorprendida en su declaración inicial y aclaró después, destacando que conocer al cliente 25 años permite mayor confianza, aunque el caso genera sospechas por timing de compras de Adorni.