El jefe de Gabinete Manuel Adorni enfrenta una investigación por enriquecimiento ilícito donde el fiscal Gerardo Pollicita busca esclarecer el origen de fondos en hipotecas para comprar un departamento en Caballito y una casa en el country Indio Cuá. Esta semana declaran Claudia Esbavo y Beatriz Viegas, que otorgaron hipotecas dobles por partes iguales, y luego madre e hija Cancio, policías que prestaron 100 mil dólares.
Los investigadores cuestionan la solvencia de Adorni para afrontar pagos, incluyendo 270 mil dólares este fin de año. La escribana, cuyo estudio está frente a la Policía Federal, no reportó operaciones sospechosas pese a normativas UIF para montos sobre 175 mil dólares o personas políticamente expuestas, ya que las transacciones se dividieron para evadir umbrales.
Periodista Nico Pizzi reveló dudas sobre las jubiladas como reales compradoras-intermediarias del exjugador Hugo Morales: aparecen Pablo Feijó, hijo de una y amigo de Adorni que lo visitó en Casa Rosada, y su socio Miano, en reservas inmobiliarias y publicaciones como vendedor. Ocultaron nombre de Adorni en vuelo privado facturado a otro.
El departamento se ofreció en 340 mil dólares, bajó a 299 mil y vendió en 200 mil, generando memes y sospechas de testaferros en un contexto de alto costo político para el gobierno.