La justicia obtuvo información sobre los pasajes de regreso de Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti desde Nueva York a Buenos Aires, que superaron los 10.000 dólares y fueron facturados a jefatura.gov.ar. Los boletos, en clase ejecutiva, costaron 4.910 dólares el de Adorni y 5.154 dólares el de Angeletti, en un vuelo directo desde el aeropuerto JFK el 14 de marzo de 2026.
Este dato surge de un requerimiento judicial sobre los viajes de Adorni, en medio de controversias previas por su declaración de estar "deslomándose" en Nueva York y la presencia no informada de su esposa en la comitiva oficial de la Argentina Week. Adorni había pedido disculpas por esa frase y asegurado que no generaba gasto extra al Estado, pero los pasajes de regreso no coinciden con la misión oficial, ya que volvieron días después.
La investigación también indaga propiedades adquiridas por el matrimonio Adorni: una casa en el country Indio Puá hipotecada con 100.000 dólares de dos mujeres policías, Graciela Isabel Molina Cancio y su hija Victoria María José Cancio, a un interés del 11% en 24 cuotas. La escribana Nechivenko aclaró que acercó a estas prestamistas, negando conocimiento previo entre las partes, y desmintió hipotecas sin intereses en otro departamento en Caballito.
El departamento de Adorni en calle Asamblea, hipotecado para la compra del country, está en venta por 289.990 dólares a nombre de Pablo Feijó, amigo de Adorni y ligado a una desarrolladora. Hugo Morales, exdueño del departamento de Caballito vendido a "señoras jubiladas" por 200.000 dólares tras bajar de 340.000, contó que negoció con "dos muchachos". La justicia cuestiona el origen de fondos y vínculos con Feijó.
Periodistas destacan inconsistencias éticas y patrimoniales de Adorni, cuya declaración jurada inicial era austera, y consultan fuentes de Jefatura para aclarar si el Estado pagó los vuelos o hay dádivas involucradas.