La escribana Adriana Nechevenko, de larga trayectoria con el matrimonio Adorni-Anceletti, declaró que las hipotecas privadas no son ilegales ni inusuales, y que ella solo certifica los actos sin conocer el origen de los fondos de Manuel Adorni.
En operaciones como las de Caballito y Parque Chacabuco, no hubo préstamos en efectivo: hipotecaron propiedades propias para financiar compras y luego vendieron para cancelar deudas. Para la casa en Exaltación de la Cruz, obtuvieron un préstamo de 100 mil dólares al 11% anual, depositaron en Banco Galicia sumando 20 mil dólares propios para una compra de 120 mil dólares.
Posteriormente, consiguieron 200 mil dólares sin interés declarado (posiblemente por afuera) para Caballito, a devolver a fin de año, más 70 mil restantes del préstamo anterior, totalizando 270 mil dólares adeudados pese a aportes propios de 80 mil dólares. La Justicia indaga si Adorni justifica estos movimientos con ingresos como funcionario desde noviembre de 2023, analizando entorno familiar.
Desde Casa Rosada defienden que no hay irregularidades y que ventas futuras cancelarán deudas. La escribana volvió hoy a Comodoro Py con documentación faltante; faltan declaraciones de cuatro prestamistas y análisis de 15-19 viajes privados de Adorni para verificar solvencia.