Los barcos fresqueros de Mar del Plata están paralizados hace 10 días por el aumento del combustible que ahora representa el 50% de los gastos, pasando del 30-35%, lo que genera falta de abastecimiento a plantas terrestres y ralentiza la industria pesquera.
Mariano González, de las cámaras empresarias fresqueras, explicó que junto con mano de obra suman casi el 90% del producido de un barco, con impuestos del 25% en el combustible. La cadena productiva se rompe afectando desde buques hasta plantas procesadoras.
El sector expulsó 6.000 puestos en Mar del Plata el año pasado por cierres y suspensiones; el gremio bajó de 19.000 a 12.000 afiliados. Otras flotas como calamar resisten mejor por exportación directa, pero fresqueros dependen de precios internacionales bajos.
El consumo interno es mínimo (4%), y cae en Semana Santa. González pidió bajar impuestos como el a combustibles líquidos para sobrevivir.