El gobierno se reunió con cámaras del autotransporte pero no hubo acuerdo para recalcular costos de gasoil ni la deuda reclamada por empresas, afectando el servicio en AMBA.
Pasajeros viajan hacinados, con colas y demoras de hasta una hora extra ida y vuelta, perdiendo presencialidad laboral y tiempo familiar. Unidades operan al 60% de capacidad.
Inspectores y usuarios reportan micros rebasados, gente subiendo por puertas traseras. El conflicto lleva más de una semana, sin subsidio extraordinario pese a suba de gasoil por Medio Oriente.