En Comodoro Rivadavia, la familia paterna de Ángel, el niño de 4 años muerto, trasladó su cajón al coche fúnebre rumbo al cementerio oeste. El papá Luis y la pareja Lorena mostraron profundo dolor, junto a vecinos, maestras y miembros del club Cefenino Namcurá.
Nadie de la familia materna, incluida la mamá Mariela que lo llevó al hospital, se acercó a la despedida. La periodista Julieta Bismala destacó la impotencia por la muerte de un niño que empezaba a vivir, responsabilidad exclusiva de adultos.
Se cuestiona el rol de justicia, Estado y adultos en general ante un historial de denuncias.