Los colectivos operan con menos unidades por cuarto día consecutivo en repudio al atraso en subsidios y suba de combustibles, dejando colas eternas en estaciones como Constitución y afectando la vuelta a casa de millones de pasajeros.
Los trabajadores pierden presentismo laboral, clave en salarios: 8,33% en comercio, 10,3% en gastronómicos y 1% en sanidad, con quita por faltas injustificadas. Pasajeros llegan tarde al trabajo, optan por no ir o cobran media jornada.
Hoy hubo reunión entre gobierno y empresarios sin acuerdo concreto; se postergó para martes, mientras persiste la reducción nocturna pese a diluirse retención de tareas.
El tiempo perdido y el dinero impactan fuerte en bolsillos humildes, con quejas por falta de alternativas como bicis para trayectos largos del conurbano.