Otro día complicadísimo para viajar en colectivos por la reducción del 30% en las frecuencias de servicios, con larguísimas colas y amenaza de paralización total por empresarios.
La gente tardó una hora más de lo habitual en llegar a trabajos y escuelas, con testimonios en Liniers y Constitución de esperas de 50 minutos a una hora. Usuarios indignados contaron que viajan hasta cuatro horas diarias entre esperas y traslados, perdiendo presentismo laboral.
El gobierno nacional pagó parte de los subsidios adeudados, estimados en 151 mil millones de pesos, para evitar el colapso salarial de choferes. Mañana a las 11 de la mañana hay reunión clave para destrabar el conflicto.
Incidentes como una pasajera con dedo lastimado por puerta cerrada muestran la desesperación. Líneas como 8, 100, 108 afectadas en horarios pico.