Los barcos fresqueros amarillos, naranjas y rojos paralizaron el puerto de Mar del Plata por el aumento acumulado del 36% en gasoil este año, que representa el 50% de los costos por salida. Los empresarios no pueden afrontar los gastos y la producción es intermitente.
Mariano González, de las cámaras empresarias, explicó que el combustible detonó la crisis. La flota menor, con lanchas que consumen entre 500 y 600 litros por día, no asume el impacto, al igual que los barcos costeros de hasta mil litros y los grandes de 3.000 litros por día en salidas de 7 a 10 días.
La situación complica toda la cadena de producción, especialmente las que alimentan plantas en tierra. No hay conflicto patronal, sino imposibilidad económica ante precios fijados por petroleras.