Una residente del Hospital Rivadavia confiesa en sumario interno de Asociación de Anestesistas haber sustraído medicamentos hospitalarios como propofol y fentanilo para consumo personal y con Alejandro Salazar, muerto por sobredosis.
Admite consumir con Delfina Fini (echada del Italiano por robos similares), cocaína y Tusi fuera del hospital; declaración de marzo presentada a justicia da vuelco a causa con enfermero muerto en Palermo y ampollas encontradas.
Niega fiestas conjuntas entre Fini y Salazar (quien denunció abuso por ella); justicia investiga si terceros en muerte de Salazar, robos para fiestas clandestinas y posibles huidas post-consumo.
Enlaza muertes recientes y faltantes hospitalarios; panel destaca gravedad de confesión y red de consumo entre profesionales.