Una red trafica medicamentos intrahospitalarios como fentanilo y propofol, vinculada a dos muertes de trabajadores de salud en un mes: médico Alejandro Salazar y enfermero Eduardo Betancourt. Salazar apareció muerto en febrero y Betancourt el viernes en departamento de Oro al 2400, ambos con jeringas y ampollas cerca.
Betancourt fue hallado en posición sedente, con estado cromático y enfisematoso indicando muerte 24-72 horas antes de su hallazgo, pese a última comunicación el 30 de marzo. Tenía lesión venopunzante en brazo y 102 ampollas más en el depto, incluyendo midazolam para sedación.
Médicos forenses debaten homicidio, sobredosis o suicidio: no signos de violencia, pero drogas extremadamente peligrosas fuera de ámbito médico usadas en "propofest" para alucinaciones sexuales. Expertos alertan sobre hurto de hospitales y grietas en trazabilidad.
Miguel Ángel Miñones, forense, descarta homicidio por falta de violencia; panel discute casos previos como anestesiólogo Gerardo Viriris condenado por uso similar.