Siete padres, más un octavo que se presentó ayer, denuncian a tres psicólogas de la asociación Aevas por informes falsos de abuso sexual que les impidieron ver a sus hijos durante años.
Los padres relatan calvarios: uno no ve a su nena hace ocho años por denuncia de la madre en 2018; otro perdió contacto con su hijo desde 2022 pese a que pericias como Cámara Gesell negaron abuso. Psicólogas de parte avalaron relatos maternos, ignorando evidencia contraria.
La justicia aplicó medidas preventivas irreversibles sin juicio, convirtiendo a padres en "cajeros automáticos". Abogados de niños confirman que las pequeñas extrañan a sus padres y relatan anécdotas felices, pero el daño a la infancia es irreparable.
Los entrevistados claman por celeridad judicial y exponen casos donde sancionaron a psicólogas por informes similares, exigiendo investigación profunda.