La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una reforma al código contravencional que impone sanciones a padres de alumnos que cometan bullying.
Los adultos responsables enfrentarán multas, tareas comunitarias, tratamientos psicológicos o hasta 30 días de arresto si no colaboran en resolver conflictos escolares.
La iniciativa busca reforzar la cooperación entre familias y escuelas, inspirada en casos previos como Salta, promovida por la senadora Betina Navarro.