Ricardo Biasotti, padre de la hija de Andrea del Boca, rompió el silencio en el Senado durante audiencias por el aumento de penas para denuncias falsas. Relató más de 20 años de supuestas mentiras y engaños orquestados por la actriz para impedir su vínculo con la niña, incluyendo denuncias por amenazas en 2003, violencia de género en 2004 y secuestro en 2008, todas desestimadas y con sobreseimiento en instancias superiores.
En 2009, Andrea del Boca incumplió el régimen de visitas, y nueve años después lo acusaron falsamente de abuso sexual contra su hija, entonces de 18 años. Biasotti afirmó que la chica sufrió recuerdos implantados por la madre, como pericias judiciales concluyeron, y que la última vez abrazó a su hija fue cuando tenía nueve años. Expresó esperanza de revincularse algún día.
El panel debatió el caso con tono emotivo y polémico, destacando el poder mediático y político de Andrea del Boca durante la gestión anterior, que destrozó emocional y económicamente a Biasotti, un hombre común. Cuestionaron la alienación parental por el clan del Boca y apoyaron penas duras por denuncias falsas, reconociendo que el niño también es víctima.
Andrea del Boca enfrenta ahora este escándalo sumado a un golpe reciente, salida de la casa de Gran Hermano y semi-cancelación por negociaciones polémicas en su novela con universidades que la dejaron expuesta.