Multitudinaria movilización afuera del Congreso protesta contra la ley del agua y una agencia necia, con jóvenes y vendedores esperando definiciones en el recinto sobre posible impacto ambiental de minería en glaciares.
Entrevistas revelan que nadie llega a fin de mes: productores musicales priorizan comer sobre emprender o viajar, vendedores transfieren 2.000 a 5.000 pesos a conocidos en peores condiciones, y critican al gobierno por menos libertades, priorizar clases altas, maquinaria que oculta problemas y grieta artificial que divide opiniones.
Panel destaca exportaciones mineras de Chile por 63.000 millones de dólares para estado y tecnología, pero manifestantes temen contaminación de ríos; un conductor desafía a un protesta ofreciendo pagar viaje a río con residuos mineros para que beba un litro de agua, defendiendo requisitos mineros para avance tecnológico.
Opiniones unánimes ven al gobierno como horrible o que gobierna para todos menos el pueblo, con situación complicada y cada vez menos plata.