El Congreso debatió la Ley de Glaciares con tensión, donde manifestantes afuera fueron reprimidos por fuerzas de seguridad en rechazo al proyecto que critican por atentar contra agua potable y ecosistemas.
Protestantes argumentan que protege solo el 1% del territorio donde nace el río abastecedor, y que minería se puede hacer en otros lugares.
El gobierno propone la ley pese a críticas de mamarracho y colores políticos variables.