Un activista de Greenpeace se subió a la punta del monumento en la Plaza del Congreso para colocar un cartel con el mensaje "Diputados no traicionen la ley de glaciares", en protesta ante el inminente tratamiento de la ley. Otros compañeros fueron demorados sentados junto al enrejado.
Bomberos desplegaron dos autobombas y escaleras para bajarlo, junto a decenas de policías, patrulleros y operativos especiales. El panel critica el gasto excesivo de recursos públicos en el operativo, sugiriendo esperar que baje solo para evitar riesgos y costos, y acusa a Greenpeace de buscar publicidad a costa del Estado.
Los conductores debaten si intervenir o dejarlo, destacando que los activistas están entrenados y que el operativo magnifica la protesta. Reportero Fabián Rubino informa en vivo del despliegue, que incluye colchones y negociadores, mientras el activista guarda el cartel tras más de una hora arriba.
El tono es de burla hacia la acción, enfatizando que Greenpeace gana visibilidad y financiamiento, mientras la policía reacciona con sobre-despliegue por sentirse humillada. Se menciona que no entraron al Congreso esta vez.