La justicia allanó escribanías como Ruchi por operaciones de propiedades de Manuel Adorni, quien compró un departamento en Caballito en 2025 por 230 mil dólares con hipoteca por saldo de precio de dos jubiladas que lo adquirieron previamente por 200 mil a Hugo Morales sin ganancia.
Adorni niega préstamos en efectivo, alegando compra-venta normal con hipoteca privada sin intereses hasta 2026; las jubiladas declaran mañana, y surge duda sobre origen de fondos ya que no hubo dinero físico ni garantía clara con su sueldo.
Hugo Morales vendió el departamento destruido por el mismo precio de 1996 tras 30 años; involucra a cuatro jubiladas en posible modus operandi y un tal Pablo bajo investigación.