La escribana Adriana Nechevenco está citada a declarar como testigo por las operaciones inmobiliarias vinculadas a Manuel Adorni, vocero presidencial. Ella intervino en la compra de un departamento en mayo por dos señoras jubiladas, que lo vendieron meses después a Adorni con un crédito, tras una reforma estimada en 60 mil dólares.
Adorni designó por primera vez un abogado en la causa por enriquecimiento ilícito ante la inminente declaración de la escribana, decisión tomada en reuniones de mesa chica del gobierno. La preocupación surge porque la escribana podría revelar detalles comprometedores, y hay sospechas de servicios completos de escribanías que facilitan operaciones simuladas con jubiladas.
Se comparó el departamento anterior de Adorni, en venta por 280 mil dólares, con el nuevo en un edificio de alta calidad. Además, la escribana tiene antecedentes en un caso de efedrina en Comodoro Py, donde quedó chamuscada por no controlar adecuadamente operaciones.
El abogado elegido es de primera línea, con honorarios altísimos, y Adorni sondeó varios que rechazaron el caso. El panel destaca la intensidad de la semana y la necesidad de justificar gastos e ingresos en la causa.