Las empresas de colectivos mantienen una reducción del 30% en la frecuencia de unidades en el AMBA debido a los aumentos en el gasoil y subsidios insuficientes, causando esperas de hasta 40 minutos en paradas clave como Constitución, Liniers, La Ferrere y La Plata. Los pasajeros enfrentan unidades llenas que pasan sin parar, recurriendo a trenes abarrotados o combis ilegales.
En La Ferrere, las esperas entre unidades superan la media hora, agravando el caos en estaciones de tren colapsadas. En Liniers, inspectores confirman que sacan unidades vacías para aliviar paradas saturadas, aunque algunos usuarios no notan cambios en horarios no pico. En La Plata y Constitución, las filas se extienden con intermitencia según líneas, afectando a miles que hacen combinaciones.
La situación persiste en la mañana y se espera que empeore en la tarde pico, con reunión prevista para mañana pero sin resolución inmediata. Usuarios relatan viajes apretados y demoras de hora y media, mientras el gobierno enfrenta demandas por subsidios atados "con alambre".