En el cuarto día consecutivo de servicio reducido de colectivos en el AMBA por falta de subsidios estatales e insuficiencia ante la suba del gasoil, los pasajeros sufren esperas de más de una hora, filas de 100 metros y viajes eternos en puntos como Liniers, Moreno, La Plata y Constitución.
Un trabajador de Merlo sale a las 4:30 y llega a las 8:30 al empleo, durmiendo en el colectivo si logra asiento, mientras otros esperan 40 minutos extra y una mujer pierde su turno médico de 10:30. Una señora de 75 años viaja apretada en el Sarmiento y espera más colectivos para trabajar.
Las empresas reclaman subsidios o boleto a 2100 pesos, pero el gobierno brilló por su ausencia hasta ayer, convocando una mesa para el jueves tras ignorar advertencias de hace 10 días. Periodistas en vivo como Paula Avellaneda y Alejandro Moreira muestran la odisea de laburantes que arriesgan el presentismo.
El panel cuestiona la priorización oficial en temas como Adorni sobre esta crisis que afecta a cientos de miles, con sueldos que no alcanzan y servicios peores pese a boletas más caras.