El doctor Suárez inicia su mensaje recordando la importancia de saludar a Jesús con todo el corazón, alma y fuerzas, como indica la Biblia. Describe bendiciones en la reunión matutina donde oró y curó a muchas personas junto al pastor Jaime.
Explica que Dios no cambia y exige fe adulta para recibir bendiciones. Estudia 2 Corintios capítulo 5 versículos 16-17, destacando que el hombre exterior se desgasta pero el interior se renueva día a día en la Palabra de Dios.
Enfatiza que las tribulaciones son leves y momentáneas, producen un eterno peso de gloria, y urge mirar las cosas invisibles y eternas de la Palabra. Anuncia que si la morada terrestre se deshace, tenemos un edificio eterno de Dios en los cielos.
Detalla que gemimos deseando ser revestidos de la habitación celestial para que lo mortal sea absorbido por la vida, y Dios dio el Espíritu Santo como garantía de estas promesas eternas.