La Nación acumula una deuda de más de 150.000 millones de pesos en subsidios al transporte público desde julio de 2025, lo que obliga a las empresas a racionalizar servicios y combustible ante el aumento del gasoil de 1.700 a 2.450 pesos, dejando solo 12.000 de 15.000 colectivos en circulación y generando largas filas en paradas como Constitución.
Marcelo, representante de las cámaras de transporte, explicó que en Nación la deuda promedia 20 millones por unidad mientras en Provincia son 10 millones por colectivo, pero en CABA todo está al día con 1.500 unidades normales; el Gobierno prometió ayer acreditar 56.800 millones pero no se transfirió nada, pese a una reunión programada para mañana en Transporte con Provincia incluida.
Pasajeros en Constitución confirmaron menos servicios desde ayer, saliendo con tiempo extra para evitar demoras y viajes apretados; un hombre toma tres transportes diarios que consumen su sueldo o jubilación, mientras choferes reparten turnos en emergencia pagándoles íntegro, aunque el servicio tardaría 48-72 horas en normalizarse tras cualquier pago por logística de combustible.
Históricamente, sin subsidios el boleto debería costar unos 2.000 pesos como un café, según el índice Bondi, y el parque automotor envejeció de 10 a 13 años por decisiones gubernamentales; Marcelo admitió que no es negocio tener colectivos, dependen de subsidios y pasan de padres a hijos sin rentabilidad.