Marcelo Padovani reporta desde Plaza Constitución colas de 50 metros para colectivos afectados por el paro de UTA, con líneas como la 22, 51, 98 y 100 sin servicio a partir de medianoche. Pasajeros ignoran la retención de tareas y enfrentan reducción previa de frecuencias.
Laburantes de zona sur como Lugano o Claypole pagan boletos subsidiados de 700 pesos pero temen subas a 25 mil sin subsidio, afectando presentismo laboral. Muchos migran a trenes Roca, pero estos cierran temprano a las 21:15 por mantenimiento, sumando hacinamiento y demoras.
Choferes confirman adhesión pese a depósitos salariales, en reclamo solidario por deudas empresariales y subsidios adeudados por Nación y Provincia de Buenos Aires. Mañana reunión a las 11 con cámaras empresarias y pedido de intervención provincial.
Panel critica servicio empeorado por costos no cubiertos, con trenes más lentos y colectivos insuficientes, agravado por inflación y suba de nafta.