El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó públicamente al presidente Donald Trump prorrogar por dos semanas el ultimátum que vence en cuatro horas, exigiendo a Irán abrir el estrecho de Hormuz como gesto de buena voluntad y un alto al fuego general para avanzar en la diplomacia y evitar la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Panelistas analizan que esta propuesta, lanzada en redes sociales arrobando a Trump, Vance, Rubio y otros, da una salida al presidente estadounidense para no cumplir su amenaza de "destruir una civilización entera" y reducir a Irán a la edad de piedra, mientras el líder supremo Ali Khamenei permanece fuera de combate en Qom, incapacitado, dejando el poder en manos de la radical Guardia Revolucionaria.
Irán despliega millones de civiles, incluidos niños mayores de 12 años, como escudos humanos en infraestructuras críticas ante posibles sabotajes o ciberataques de EE.UU. e Israel, según videos oficiales y testimonios de la activista iraní Kiana en Uruguay, quien denuncia adoctrinamiento y falta de contacto con su familia por corte de internet.
En EE.UU., la Casa Blanca confirma que Trump fue informado y responderá pronto; el precio del petróleo baja a 108 dólares el barril por expectativas de desescalada, mientras el Papa León XIV y opositores como Kamala Harris piden reflexión. Analistas debaten si Irán aceptará supervisión nuclear y cese de apoyo a proxies como Hezbollah, beneficiando a Netanyahu.
Trump busca la caída del régimen sin alto costo en vidas estadounidenses, considerando elecciones en siete meses; imprevisibilidad del presidente genera tensión global ante posible muestra de fuerza pese a prórroga.