El presidente Donald Trump intensificó su ultimátum a Irán al postear en redes que "esta noche morirá toda una civilización para no volver jamás", en medio de un posible cambio de régimen con mentes menos radicalizadas, aunque advierte que podría no evitarse el fin de 47 años de extorsión, corrupción y muerte.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió acusando a Estados Unidos de cruzar una línea roja, mientras Trump aludió a ataques globales del régimen y amenazó con cobrar peajes en el Estrecho de Hormuz si ganan la guerra, comparándolo con Venezuela. Desde Nueva York, el corresponsal Mauricio Zavalza relató la conferencia de prensa de Trump de una hora y media, donde expulsó a periodistas del New York Times y su popularidad bajó por inflación en gasolina y temor a la guerra en año electoral.
El ex prefecto Juan Saucedo explicó el control iraní del Estrecho de Hormuz mediante islas estratégicas como Abu Musa y las Tuneb, equipadas con minas, misiles y drones, que redujeron el tráfico marítimo de 130 a 10 buques diarios pese a bloqueo parcial, afectando el 20% del petróleo mundial. Trump busca el control absoluto para presionar económicamente.
En Israel, Trump mantiene alta popularidad pese a protestas, pero en EE.UU. siete de cada diez rechazan la guerra. Los analistas destacan que las declaraciones buscan reacción iraní y núcleo duro doméstico, con impacto en mercados como Wall Street.