Gerardo Ingaramo, presidente de la Federación Argentina de Transporte Pasajero, advirtió que mañana no habrá colectivos en el 80% del país porque el gobierno nacional adeuda subsidios y tributos sociales de enero y febrero, afectando a 12.000 unidades en el interior y provincia de Buenos Aires, excluyendo AMBA. Las empresas enfrentan un aumento del 40% en combustible, con YPF restringiendo entregas, y ya redujeron frecuencia un 30%, generando colas interminables en Constitución.
En vivo desde Constitución, la periodista Ema Herrera reporta esperas de 20-40 minutos en filas largas para líneas como 53, 98, 100, 168, 105, 44 y 188, agravadas por piquetes en 100 puntos del país como Puente Pueyrredón y General Paz. La gente viaja hacinada como sardinas, llega tarde al trabajo perdiendo presentismo, y planea alternativas como tren, subte o Uber, aunque estos también colapsan con demoras por incendio en línea Constitución.
Entrevistados en la calle expresan enojo por la menor frecuencia, lluvia y posible paro, culpando a la ineficiencia gubernamental y falta de salarios actualizados frente a subas en boletos (4,9% en abril) y servicios. Televidentes reportan esperas de hasta 1,5 horas en líneas como 50, 98 y 51, y uso de 78 mil pesos para fritas o medicamentos por cáncer, destacando el impacto en laburantes.
El gobierno define el reclamo como extorsión, pero empresarios insisten en que sin pago hoy no afrontan sueldos mañana. Solo 31 líneas de CABA están garantizadas; el resto, incluyendo interurbanas, peligra. La hora pico complica el regreso, con servicios esenciales sin control pese a sueldos altos.