Un proyectil estadounidense-israelí impactó este sábado cerca de la central nuclear de Bushehr en el suroeste de Irán, mató a un miembro del personal y causó daños en la planta, aunque no se registran fugas radiactivas según el Organismo Internacional de Energía Atómica.
El director argentino Rafael Grossi expresó profunda preocupación por el incidente y recordó que las centrales nucleares nunca deben ser atacadas. Irán denunció que es el cuarto ataque contra esa planta en la guerra contra Estados Unidos e Israel.
El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum a Irán de 48 horas para pactar o abrir el Estrecho de Hormuz, en medio del conflicto que dura cinco semanas.