Federico Furiase, exdirector del Banco Central y secretario de Finanzas, obtuvo un crédito hipotecario en el Banco Nación pese a tener nivel de mora 2 en el Banco Ciudad por un préstamo anterior del 2017 que paga hasta 2038. Tramitó el nuevo entre junio y julio de 2025, justo cuando anunciaron el fin de las Leliqs y empezó la debacle de tasas de interés, lo que genera sospechas de uso de información privilegiada.
Esto agrava el conflicto de intereses, ya que Furiase supervisa bancos mientras accede a préstamos estatales que su gobierno prometía privatizar. Familias de clase media enfrentan rechazos mientras funcionarios libertarios como él y Felipe Núñez, director del BICE, sacan créditos millonarios.
La diputada Mónica Frade de la Coalición Cívica denunció tráfico de influencias y administración fraudulenta, con causas acumuladas en el juzgado de Ariel Lijo. Panelistas critican la hipocresía de antiliberales que se benefician del Estado.
Se menciona posible inducción de Luis Caputo y llamados en pasillos para facilitar créditos a funcionarios en Chipolete y otros lugares.