El panel de Duro de callar destapó un escándalo por créditos otorgados por el Banco Nación a funcionarios del gobierno de Javier Milei, como el secretario de Finanzas Federico Pugliazzi con 276 mil dólares, el director del Banco Central Pedro Juan Inchauspe con 350 mil dólares y directores de YPF y Vicepresidenta con sumas similares, pese a sus altos sueldos de hasta 70 millones de pesos.
Los conductores cuestionaron la ética de estos préstamos subsidiados a tasa 6% más inflación, destacando casos como el diputado Bon Giovanni con 250 millones de pesos sin ingresos suficientes para pagarlos, y Leandro Massachessi, exjefe de Gabinete de Capital Humano, con 380 mil dólares tras ser echado. Panelistas acusaron a los beneficiarios de usar información privilegiada y no poder devolver el dinero a los contribuyentes.
Se mencionó también al presidente del Banco Nación Wasserman y su esposa Pilar Ramírez en presuntos negocios millonarios, y a jóvenes como Menem de 24 años con 375 mil dólares sin experiencia laboral previa. El debate incluyó indignación de jubilados y ciudadanos por no acceder a préstamos pequeños mientras funcionarios se llevan miles de millones.
Los panelistas criticaron duramente al gobierno libertario por hipocresía, al predicar Estado ausente pero beneficiándose de fondos públicos, y vincularon esto a problemas económicos generales como deudas impagables y suicidios por pobreza.