Miriam Rodríguez padeció más de un año quistes pulmonares y tumor que le impedían respirar, cargar a su hijo, subir escaleras o caminar, quedando internada y dejando el trabajo porque los quistes cubrieron sus pulmones.
Tras tratamientos hospitalarios fallidos y pronóstico de cirugía, acudió desesperada a la congregación donde el Pastor León le oró, profetizando que la enfermedad llega y se va; al despertar respiraba normal y nuevos exámenes mostraron quistes desaparecidos, confirmados por neumonóloga privada.
Se siente en paz y feliz, atribuyendo la sanidad al poder de Dios; el pastor invita a la reunión de mañana para oraciones similares independientemente de la religión.