Panelistas advierten que los cigarrillos electrónicos o vapeadores, inventados por tabacaleras para adictar adolescentes a la nicotina desde 2004, generan tóxicos al calentar glicerina, propilenglicol, saborizantes y nicotina, triplicando probabilidades de fumar tabaco.
En Argentina, la mitad de adolescentes probó vapeo y 30% lo usa mensualmente, causando epidemia; produce daño cardiopulmonar acelerado, con jóvenes internados por problemas respiratorios, altera microbiota intestinal y genera inflamación.
No sirve para dejar de fumar, solo 10% logra abstinencia a largo plazo mientras muchos se vuelven fumadores duales; estudio holandés muestra que sin saborizantes baja uso drásticamente por falta de atractivo neuromarketing.
Existe vapeo pasivo dañino, peor en embarazadas; fumadores viven 10 años menos, y marihuana semanal tampoco es inocua pese a dejar cigarrillos.