Kim Jong-un declaró el 24 de marzo que el programa nuclear de Corea del Norte es irreversible, enviando un mensaje estratégico mientras el mundo observa tensiones en Medio Oriente.
El régimen ratificó el Tratado de No Proliferación en 1985 pero cerró puertas a inspectores. En 1994, el Acuerdo Marco con Washington prometió reactores a cambio de desarme, pero sospechas bajo George W. Bush llevaron a su colapso en 2002. Pyongyang abandonó el tratado y Bush lo incluyó en el "Eje del Mal".
Primer ensayo nuclear en 2006 (1 kilotón), seguido de 2009 (6 kilotones). Bajo Kim Jong-un desde 2011, avances en enriquecimiento de uranio (2013), bombas hidrógeno (2016) y ojivas para misiles intercontinentales (2017). Donald Trump se reunió con él, pero sin desarme.
Estimaciones indican 50 ojivas nucleares listas. No hay pruebas desde 2017, pero se cree arsenal crece. Corea del Norte es una de cuatro naciones nucleares fuera del tratado.