En Corea del Norte, el ciclo lectivo comenzó el miércoles pasado con imágenes inusuales en un colegio, donde los alumnos izaron la bandera y rindieron homenaje al líder Kim Jong-un, refiriéndose a él como "padre y líder".
La escolaridad es obligatoria durante 12 años: un año de jardín, cinco de primaria y seis de secundaria. Los niños dieron saludos masivos en el patio escolar.
Estas escenas generaron repercusiones en el país por su carácter protocolar y devocional hacia el dirigente norcoreano.