La entrenadora Gise Ameguino desmiente el mito de que el entrenamiento de fuerza frena el crecimiento en adolescentes y muestra ejercicios como hiperextensiones y sentadillas.
Los movimientos corrigen posturas viciosas por uso de celulares, fortalecen romboides, abren el pecho y trabajan cuádriceps sin dañar la columna si se usa buena técnica.
Se recomienda practicar diariamente con respiración adecuada para proteger huesos y mejorar postura en jóvenes.