Desde la primera emisión de Gran Hermano en 2001, se discute el impacto psicológico, pero un experto reveló conocer de primera mano a participantes de ediciones uno y dos.
Afirmó que la mayoría miente e inventó historias para ganar minutos en pantalla, tolerando insultos de Tamara Paganini sin demandarla por comprensión.
Tamara Paganini ganó el cuarto premio influenciada por su pareja consumidor, no usó el dinero para casa de padres.
Todos los ex participantes se quejaron de manipulación, pero nadie dejó los programas satélites, algunos demandaron y otros murieron.