Tamara Paganini regresó a la casa de Gran Hermano después de 25 años, superando el trauma del encierro original que le causó daño psicológico grave cuando era joven, tras ganar un juicio económico contra Telefe y seguir litigando contra la psicóloga María Inés Chávez Paz.
La participante de 52 años confrontó a excompañeros fingiendo ser llamada por producción, criticó el desorden en la casa y observa estrategias sin aliarse, generando rispidez con Andrea del Boca por robar protagonismo; aliados iniciales como Eduardo entre varones.
Santiago del Moro impulsó su ingreso para subir rating, aunque panelistas cuestionan justicia al conocer cámaras, dinámicas y externas, permitiendo juego psicológico superior; se espera genere conflictos planeados.