Viviana Canosa y Jorge Rial criticaron duramente la conducción actual de Santiago del Moro en Gran Hermano, calificándola de embole y desprolija, comparándola negativamente con las épocas de Rial y Mario Pergolini. Canosa señaló que el programa ya no genera atención ni expectativa, con participantes entrando y saliendo constantemente, representando la decadencia argentina.
El panel de El runrún del espectáculo coincidió en que Del Moro no saca jugo a los conflictos ni confrontaciones, a diferencia de Rial, a quien consideraron el mejor conductor pese a sus críticas pasadas al formato como un experimento nazi. Mencionaron el bajo rating y el fin anticipado del ciclo por conflictos.
Tamara Paganini irrumpió criticando la suciedad en la casa, llamando a los participantes mugrientos y sucios, recordando olores nauseabundos al entrar. El debate escaló con panelistas defendiendo o cuestionando si refleja la sociedad joven.
Mostraron tapes de las declaraciones explosivas, destacando el quilombo actual versus el orden de ediciones anteriores.