Irán derribó un avión F-15 estadounidense valorado en casi 100 millones de dólares con un misil, y los dos pilotos se eyectaron con paracaídas sobreviviendo al impacto en territorio iraní.
Fuerzas especiales de Estados Unidos realizan una búsqueda desesperada con helicópteros y aviones a baja altura para rescatar al piloto faltante, mientras Irán ofrece recompensa a pobladores y la tribu Bakhtiari sale armada a capturarlo en Justestán, arriesgando una ejecución pública.
El secretario de Defensa Pete Hesed confirmó el incidente y amenazó: "Nuestros pilotos nunca se quedarán atrás. Los responsables serán asesinados". Estados Unidos destruyó gran parte de la fuerza aérea y marina iraní, pero Irán responde con misiles y ataques a Israel y Kuwait.
El crudo Brent subió a 113 dólares el barril ayer y se mantiene en 109 dólares. En paralelo, Donald Trump echó a la fiscal general Pam Bondi y a la cúpula militar por negarse a órdenes ilegales.