La investigación por hurto de Propofol y Fentanilo en el Hospital Italiano se conecta con el Hospital Rivadavia y la muerte de Alejandro Salazar, anestesiólogo hallado sin vida el 20 de febrero en Torre de Palermo con vía en el pie y fármacos; una residente del Rivadavia confesó inyectarse Propofol y conocer a Salazar, con quien se drogó.
Hernán Boveri y Delfina Lanusse, imputados por robo en Italiano, se vinculan por amistades: Delfina y la residente Tati fueron compañeras de universidad, Tati amiga de Salazar quien rotaba en Rivadavia; justicia indaga si Tati conectó el robo con Salazar, quien tenía Propofol en su domicilio.
El juez Javier Saavedra investiga administración fraudulenta, con sospechas de desvío en quirófanos reteniendo restos de ampollas o reemplazando con suero; la Asociación de Anestesia fue allanada, y se cuestionan controles durante dos años de robos desde 2024, pese a conocimiento de adicciones.
El abogado Vadin Misanchuk llamó a prudencia, destacando protocolos del Ministerio de Salud vulnerados, consumo problemático en sociedad y necesidad de revisar antidopings, ya que Salazar debía operar drogado en Favaloro y Delfina fue hallada somnolienta en Italiano.