La justicia investiga el nexo entre el robo y consumo de propofol en el Hospital Italiano por residentes Delfina Alanuse y anestesista Hernán Boveri, con la muerte de anestesista Alejandro Salazar en febrero en Palermo. Salazar trabajaba en Hospital Rivadavia, con frascos de propofol en su casa.
Chantal Leclerc alias Tati, residente de tercer año en Rivadavia, se presentó confesando sustraer ampollas de propofol y consumir con Salazar, incluyendo viajes a Colombia. Hay relación sentimental rota entre Alanuse y Boveri que derivó en denuncia mutua, extendiendo pesquisa a Rivadavia.