El subjefe de anestesiología del Hospital Italiano declaró que Delfina Lanusse admitió problemas de consumo de propofol y fentanilo hace dos años, sustraídos del hospital.
Lanusse apuntó a Hernán Boveri como instigador, mientras Boveri dijo que Lanusse robaba los anestésicos y la drogó cuatro veces con consentimiento.
La justicia prohibió contacto entre los imputados, veta salida del país, analiza allanamientos y material del teléfono de Alejandro Salazar, residente muerto por consumo en febrero.
La causa está bajo secreto de sumario tras declaraciones de residentes que vieron a Lanusse sedada en el hospital.