La investigación por la muerte de Alejandro Salazar, anestesiólogo de 31 años del Hospital Italiano encontrado sin vida el 20 de febrero con 4.600 dólares, avanza en secreto sumario con citaciones de testigos la próxima semana. Imputados Hernán Boveri y Delfín Alanuse se acusan mutuamente de robar las drogas del hospital; Alanuse denunció además una violación por parte de Boveri.
El Hospital Italiano y la Asociación Argentina de Anestesiología formalizaron denuncias. El Fentanilo, clasificado como droga por la ley 23.737, podría derivar la causa a la Justicia Federal. Ambos imputados se negaron a declarar y surgieron menciones a otros anestesiólogos de distintos hospitales tras allanamientos.
Expertos explicaron que anestesiólogos acceden fácilmente a Propofol (anestésico) y Fentanilo (opioide analgésico) en quirófanos, donde la farmacia entrega ampollas sin estrictos controles de devolución. Sobran dosis y las retiran ilegalmente para fiestas o uso personal, prohibido fuera de hospitales incluso para médicos.
Recordaron el caso del anestesista Gerardo Biliris del Hospital Militar, condenado a 14 años por sustraer drogas para violar mujeres. Los controles son difusos, con alarmas por consumo excesivo ignoradas, y nadie fiscaliza al anestesiólogo durante cirugías.